Para la reflexión

1.3.1 Concepto de cultura para la gestión

* ¿Qué concepto, qué idea, de cultura tienen nuestros vecinos, los usuarios de un centro cultural, de una biblioteca, o los asistentes a un concierto, o los mayores que acuden a un centro de día? Pequeñas encuestas locales, aun si no reúnen todos los requisitos demoscópicos de las encuestas científicas, pueden servir a un seguimiento de la idea de cultura en el entorno de su gestión. A modo de referencia sobre qué o cómo preguntar, puede consultarse el Barómetro de la cultura en Andalucía. 2008-2012. Consejería de Educación, Cultura y Deporte; Junta de Andalucía. Accesible en juntadeandalucia.es/culturaydeporte

** «Cosas»:

«El volumen caído que los otros

ocultan en la hondura del estante

y que los días y las noches cubren

de lento polvo silencioso. El ancla

de Sidón que los mares de Inglaterra

oprimen en su abismo ciego y blando.

El espejo que no repite a nadie

cuando la casa se ha quedado sola.

Las limaduras de uña que dejamos

a lo largo del tiempo y del espacio.

El polvo indescifrable que fue Shakespeare.

Las modificaciones de la nube.

La simétrica rosa momentánea

que el azar dio una vez a los ocultos

cristales del pueril calidoscopio.

Los remos de Argos, la primera nave.

Las pisadas de arena que la ola

soñolienta y fatal borra en la playa.

Los colores de Turner cuando apagan

las luces en la recta galería

y no resuena un paso en la alta noche.

El revés del prolijo mapamundi.

La tenue telaraña en la pirámide.

La piedra ciega y la curiosa mano.

El sueño que he tenido antes del alba

y que olvidé cuando clareaba el día.

El principio y el fin de la epopeya

de Finnsburh, hoy unos contados versos

de hierro, no gastado por los siglos.

La letra inversa en el papel secante.

La tortuga en el fondo del aljibe.

Lo que no puede ser. El otro cuerno

del unicornio. El Ser que es Tres y es Uno.

El disco triangular. El inasible

instante en que la flecha del eleata,

inmóvil en el aire, da en el blanco.

La flor entre las páginas de Bécquer.

El péndulo que el tiempo ha detenido.

El acero que Odín clavó en el árbol.

El texto de las no cortadas hojas.

El eco de los cascos de la carga

de Junín, que de algún eterno modo

no ha cesado y es parte de la trama.

La sombra de Sarmiento en las aceras.

La voz que oyó el pastor en la montaña.

La osamenta blanqueando en el desierto.

La bala que mató a Francisco Borges.

El otro lado del tapiz. Las cosas

que nadie mira, salvo el Dios de Berkeley.»

Jorge Luis Borges (en El oro de los tigres .1972)