Para la reflexión

7.8 La animación sociocultural

Reflexión 1: LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL EN EL MARCO DE LA EDUCACIÓN REGLADA.

"Uno de los retos más difíciles y a la vez incitantes que se le plantean a la formación académica y reglada de animadores socioculturales es el de cómo afrontar el encuentro entre el dinamismo, la versatilidad, la flexibilidad, la abertura, la implicación y la practicidad que son consustanciales a la tarea de estos agentes, y las exigencias propias (a veces, corsés) de las estructuras académicas de formación. Como conjugar la fluidez del campo de acción con la sistematicidad de la formación; la realidad de un saber muy experiencial y todavía bastante deslavazado con la exigencia de fundamentación teórica y de rigor conceptual de lo académico; la imprescindible contextualización de las intervenciones con las inercias descontextualizadas de las instituciones de formación". Trilla, Jaume. Animación Sociocultural. Teoría, programas y ámbitos.

Reflexión 2: EL FUTURO DE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL (1).

"Desde mi punto de vista el futuro de la animación sociocultural en nuestro país parece encontrarse fuera de la universidad, concretamente, en la figura del técnico superior de la formación profesional en animación sociocultural que, entre otros factores, es el único depositario del nombre. Creo que, finalmente, él será el encargado de mantener y desarrollar la animación sociocultural en nuestro país. Esto plantea algunas consecuencias respecto el desarrollo de esta metodología de la intervención socioeducativa:

1. La animación sociocultural se planteará, cada vez más —en un sentido que ya se ha apuntado como una metodología transversal de intervención o como una función que algunos profesionales, fundamental pero no exclusivamente, de la educación pueden desarrollar. En concreto, educadores y pedagogos sociales del aquel sector, pero también, psicólogos comunitarios, sociólogos y trabajadores sociales.

2. Como profesión y como metodología de la intervención socioeducativa, la animación sociocultural enfatizará cada vez más lo social en detrimento de lo específicamente educativo. La formación inicial de los técnicos superiores en animación sociocultural, que obvia en buena parte contenidos propiamente educativos, parece abonar esta tendencia.

3. Parece previsible que, para las intervenciones específicas de animación sociocultural, el mercado laboral privilegie la contratación de los técnicos superiores (FP) antes que las de los educadores sociales ya que, a pesar de tener un menor nivel de formación, están más especializados y resultan más baratos desde el punto de vista económico.

4. Al encontrarse fuera de la universidad, (el autor se refiere a que no existen una titulación universitaria de A.S.C., aunque sea parte del currículo de la titulación de Educación Social) la investigación en animación sociocultural parece estar seriamente comprometida. Es de esperar que aumenten y mejoren las prácticas de la intervención pero no está claro que haya investigación para profundizarlas y desarrollarlas". Úcar Martínez, Xavier. Medio siglo de animación sociocultural en España: balance y perspectiva.

Reflexión 3: EL FUTURO DE LA ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL (2).

Lo que nos interesa ahora es si, en estos tiempos que vivimos, en esta sociedad de la España de principios de un nuevo siglo, sigue teniendo vigencia propuestas como la de la Animación Sociocultural. Si existen razones, porqués, problemas, situaciones, etc. que afectan al conjunto de la comunidad social (y no solo a ciertos grupos específicos o marginales), en nuestro entorno concreto, y que fundamenten, aquí y ahora, la importancia y necesidad de la Animación Sociocultural.

Si estamos ante una metodología obsoleta, residual, quizás adecuada para ciertos grupos específicos de la sociedad, o, por si el contrario sigue teniendo sentido una metodología de intervención comunitaria que parte del principio de la necesidad de la participación social como referente de mejora y transformación de una sociedad con un sistema democrático cada vez más alejado de la ciudadanía, más formal y menos integrador y participativo.

En definitiva, si en estos momentos son necesarios, proyectos, intervenciones y metodologías que busquen el fortalecimiento de los grupos, de las redes sociales, y de la organización solidaria de las personas de las asociaciones y movimientos sociales; que apuesten por la estructuración de una comunidad territorial fuerte, creadora y abierta, reivindicativa y con iniciativa. Quizás la denominación de origen, de estos proyectos e intervenciones, sea lo menos importante.